viernes, 22 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
SE NOS FUE SANDRO
Mi gran ídolo se fué. Con las canciones de Sandro amé, lloré, reí, viví. Cada una de ellas trae a mi memoria recuerdos de tiempos pasados, pero no olvidados. Aún conservo casi todos sus L.P., ni bien salía uno, yo corría a la disquera para adquirirlo y escucharlo infinidad de veces, tantas que uno de mis hermanos tenía ganas de asesinarme. Tenía tal carisma, tal atractivo que era difícil no enamorarse de él, cantaba con tanto sentimiento que hacía vibrar hasta lo más íntimo del ser. No me perdí ni una sola de sus películas, cuando llegaban acá, hacía fila desde temprano y hasta me hice "aplastar" una vez por conseguir una entrada. Fuí una admiradora silenciosa, que seguía su carrera como una espectadora más, pero con el corazón agradecido porque existía una persona que sabía interpretar mis sentimientos a través de sus canciones. Gracias Sandro, Dios acoja tu alma.
viernes, 25 de diciembre de 2009
NAVIDAD
Cuando era pequeña, la Navidad para nosotros, los niños, era muy esperada. Un mes antes, escribíamos nuestras cartas al Niño Dios (no a Papa noel) contándole que nos habíamos portado bien (cosa que realizábamos por lo menos tres meses antes) y luego poníamos nuestra lista de cosas que deseábamos. Mis hermanos y yo estábamos conscientes de que no podría mandarnos todo lo que pedíamos, pero sí por lo menos uno o dos regalos.
Quince días antes armábamos el árbol ¡sí armábamos! porque en aquellos años, (años 60) no existía la variedad de árboles de plástico o artificiales que se encuentra hoy en día. Me acuerdo que mi padre preparaba el "tronco" cortando el palo de una escoba vieja. Mi madre "forraba" ese palo con papel crepé color café, luego armaba las ramas con alambre de distintos tamaños, sujetándolas al tronco con clavos. Mientras tanto nosotros le ayudábamos a cortar el papel crepé color verde (otros años era blanco para que pareciera nevado) para luego ir forrando rama por rama con el papel y pegábamos con engrudo (harina y agua) ¡Menudo trabajo! pero satisfactorio. Luego lo llenábamos de foquitos y adornos.
Claro que no nos olvidábamos del Nacimiento del Niño, era y es lo principal e importante en nuestro hogar. Cada año era un escenario distinto. Un año vestimos al Niño de campesino y lo hacimos nacer en una balsa pequeña de totora, sobre un lago grande que armábamos en casi medio salón. Otro año hicimos una boca mina y al Niño lo vestimos con poncho y sombrero potosinos. Así cada año nacía en un diferente escenario.
Unos cinco días antes, recolectábamos algunos de nuestros juguetes, debían estar bien, no rotos e inservibles y los regalábamos a chicos del barrio que eran muy pobres.
La víspera (Nochebuena) cenábamos en familia y a las doce en punto poníamos al Niño en el pesebre, rezábamos y bailábamos haciendo sonar los "chullu-chullus" (fabricados con tapas de cervezas de metal aplanados, agujereados en el centro y unidos con alambres) Luego a los más pequeños, nos mandaban a la cama, a lo que obedecíamos volando, no sin antes dejar nuestros zapatitos al pie del árbol. Ni bien amanecía, despertábamos y corríamos al árbol para ver que regalos nos dejó el Niño sobre nuestros zapatos.
El 25 en la tarde todos salíamos a los parques, luciendo nuestros juguetes o regalos recibidos.
En cuanto a comida, nunca dejamos de consumir la tradicional "picana" en la Nochebuena, en la mañana de Navidad, a veces nos íbamos a visitar a los abuelos o padrinos y comìamos pavo relleno. Siempre habían panetones, queques, roscas y galletas navideñas. Muchas de estas tradiciones aun las conservamos, pero poco a poco se están perdiendo o cambiando.
Quince días antes armábamos el árbol ¡sí armábamos! porque en aquellos años, (años 60) no existía la variedad de árboles de plástico o artificiales que se encuentra hoy en día. Me acuerdo que mi padre preparaba el "tronco" cortando el palo de una escoba vieja. Mi madre "forraba" ese palo con papel crepé color café, luego armaba las ramas con alambre de distintos tamaños, sujetándolas al tronco con clavos. Mientras tanto nosotros le ayudábamos a cortar el papel crepé color verde (otros años era blanco para que pareciera nevado) para luego ir forrando rama por rama con el papel y pegábamos con engrudo (harina y agua) ¡Menudo trabajo! pero satisfactorio. Luego lo llenábamos de foquitos y adornos.
Claro que no nos olvidábamos del Nacimiento del Niño, era y es lo principal e importante en nuestro hogar. Cada año era un escenario distinto. Un año vestimos al Niño de campesino y lo hacimos nacer en una balsa pequeña de totora, sobre un lago grande que armábamos en casi medio salón. Otro año hicimos una boca mina y al Niño lo vestimos con poncho y sombrero potosinos. Así cada año nacía en un diferente escenario.
Unos cinco días antes, recolectábamos algunos de nuestros juguetes, debían estar bien, no rotos e inservibles y los regalábamos a chicos del barrio que eran muy pobres.
La víspera (Nochebuena) cenábamos en familia y a las doce en punto poníamos al Niño en el pesebre, rezábamos y bailábamos haciendo sonar los "chullu-chullus" (fabricados con tapas de cervezas de metal aplanados, agujereados en el centro y unidos con alambres) Luego a los más pequeños, nos mandaban a la cama, a lo que obedecíamos volando, no sin antes dejar nuestros zapatitos al pie del árbol. Ni bien amanecía, despertábamos y corríamos al árbol para ver que regalos nos dejó el Niño sobre nuestros zapatos.
El 25 en la tarde todos salíamos a los parques, luciendo nuestros juguetes o regalos recibidos.
En cuanto a comida, nunca dejamos de consumir la tradicional "picana" en la Nochebuena, en la mañana de Navidad, a veces nos íbamos a visitar a los abuelos o padrinos y comìamos pavo relleno. Siempre habían panetones, queques, roscas y galletas navideñas. Muchas de estas tradiciones aun las conservamos, pero poco a poco se están perdiendo o cambiando.
lunes, 30 de noviembre de 2009
SE BUSCA LIDER
Faltan pocos días para las elecciones y me siento en una incertidumbre atroz, porque no sé por quien votar ya que ninguno de los que están candidateando me atrae.
Desde que tengo uso de razón, he visto desfilar presidente tras presidente, algunos corruptos, otros deshonestos y uno que otro cretino. Y no tengo miedo de decirlo.
Yo, al igual que muchos, estaba harta de ver a los mismos líderes de siempre, ofreciendo grandes cosas pero dando solo una parte y vendiendo el país al mejor postor. Entonces surgió la idea interesante de que haya un cambio. Todos aplaudimos y estuvimos a la expectativa, pensando que talvez ahí estaba la solución para que este país surja de una bendita vez. Pero me llevé una decepción porque todo fue un sueño, un engaño, ya que no hubo cambio alguno, bueno, si hubo, el cambio de “patrón”, ahora estamos bajo el dedo pulgar de Chávez, quien el rato menos pensado lo bajará para aplastarnos como si fuéramos un bicho.
No soy analista ni erudita en la ciencia política, pero voy a definir lo que para mí sería un buen líder.
Pienso que para ser Presidente, Vicepresidente o cualquier alta autoridad que dirija un país, debe tener en primer lugar: CARISMA que es muy importante ya que sin carisma una persona es como una comida sin sal, desabrida.
Segundo: ESTUDIOS o CONOCIMIENTOS culturales, económicos, estadísticos etc. Es decir no ser un ignorante y así evitar que los gobiernos de otros países o algunos “avivados” se aprovechen.
Tercero: COMPROMISO para con su país, en todo sentido sea moral, social etc. en forma desprendida, olvidándose del “ego”.
Y por último, los principios morales como la HONESTIDAD, la SINCERIDAD, la LEALTAD; porque un líder que no tiene por lo menos UNO de estos principios, no merece el voto de confianza de ninguna persona (algunos me tacharán de ingenua).
No me opongo a que quiera ser presidente un indígena u originario, o cualquier persona del pueblo, me parece bien si es que así piensa que lo hará mejor que los anteriores, pero debería tener algunos estudios, informaciones o asesoramientos de personas eruditas que puedan guiarlo a través de su liderazgo (ojo que digo GUIARLO en el buen sentido de la palabra, no HUNDIRLO). Es necesario que esta clase de líder sepa que manejar un país no es lo mismo que manejar un sindicato o un ayllu, donde se puede hacer uso del látigo si sus vasallos no obedecen. Gobernar no es “obligar” a que todos piensen y actúen como el líder quiere, es dictar leyes y marcar responsabilidades dentro del marco del RESPETO a lo que es correcto y beneficioso para todos los habitantes en general, no para unos cuantos. Gobernar no es tomarse las atribuciones de un dios vengativo, lastimando y matando a otras personas en su afán de “cobrar” deudas añejas.
Busco un líder que gobierne para todos, que haga leyes para todos, que no discrimine ni permita que otros discriminen ya sea por estaturas, apellidos, color de la piel o status social.
Busco un líder que me dé seguridad, tranquilidad y estabilidad económica social y moral.
Busco un líder que deje atrás el odio, la mentira y la hipocresía.
Busco un líder que ame a mi país, que piense solo en sacarlo adelante sin venderse ni venderlo al mejor postor.
Busco un líder que respete y sepa hacer respetar todos los derechos de los ciudadanos.
Busco un líder que no robe, que no mate ni divida a mi país.
¿Es mucho pedir?
Desde que tengo uso de razón, he visto desfilar presidente tras presidente, algunos corruptos, otros deshonestos y uno que otro cretino. Y no tengo miedo de decirlo.
Yo, al igual que muchos, estaba harta de ver a los mismos líderes de siempre, ofreciendo grandes cosas pero dando solo una parte y vendiendo el país al mejor postor. Entonces surgió la idea interesante de que haya un cambio. Todos aplaudimos y estuvimos a la expectativa, pensando que talvez ahí estaba la solución para que este país surja de una bendita vez. Pero me llevé una decepción porque todo fue un sueño, un engaño, ya que no hubo cambio alguno, bueno, si hubo, el cambio de “patrón”, ahora estamos bajo el dedo pulgar de Chávez, quien el rato menos pensado lo bajará para aplastarnos como si fuéramos un bicho.
No soy analista ni erudita en la ciencia política, pero voy a definir lo que para mí sería un buen líder.
Pienso que para ser Presidente, Vicepresidente o cualquier alta autoridad que dirija un país, debe tener en primer lugar: CARISMA que es muy importante ya que sin carisma una persona es como una comida sin sal, desabrida.
Segundo: ESTUDIOS o CONOCIMIENTOS culturales, económicos, estadísticos etc. Es decir no ser un ignorante y así evitar que los gobiernos de otros países o algunos “avivados” se aprovechen.
Tercero: COMPROMISO para con su país, en todo sentido sea moral, social etc. en forma desprendida, olvidándose del “ego”.
Y por último, los principios morales como la HONESTIDAD, la SINCERIDAD, la LEALTAD; porque un líder que no tiene por lo menos UNO de estos principios, no merece el voto de confianza de ninguna persona (algunos me tacharán de ingenua).
No me opongo a que quiera ser presidente un indígena u originario, o cualquier persona del pueblo, me parece bien si es que así piensa que lo hará mejor que los anteriores, pero debería tener algunos estudios, informaciones o asesoramientos de personas eruditas que puedan guiarlo a través de su liderazgo (ojo que digo GUIARLO en el buen sentido de la palabra, no HUNDIRLO). Es necesario que esta clase de líder sepa que manejar un país no es lo mismo que manejar un sindicato o un ayllu, donde se puede hacer uso del látigo si sus vasallos no obedecen. Gobernar no es “obligar” a que todos piensen y actúen como el líder quiere, es dictar leyes y marcar responsabilidades dentro del marco del RESPETO a lo que es correcto y beneficioso para todos los habitantes en general, no para unos cuantos. Gobernar no es tomarse las atribuciones de un dios vengativo, lastimando y matando a otras personas en su afán de “cobrar” deudas añejas.
Busco un líder que gobierne para todos, que haga leyes para todos, que no discrimine ni permita que otros discriminen ya sea por estaturas, apellidos, color de la piel o status social.
Busco un líder que me dé seguridad, tranquilidad y estabilidad económica social y moral.
Busco un líder que deje atrás el odio, la mentira y la hipocresía.
Busco un líder que ame a mi país, que piense solo en sacarlo adelante sin venderse ni venderlo al mejor postor.
Busco un líder que respete y sepa hacer respetar todos los derechos de los ciudadanos.
Busco un líder que no robe, que no mate ni divida a mi país.
¿Es mucho pedir?
domingo, 22 de noviembre de 2009
YO TAMBIEN SOY ORIGINARIA
La Constitución Política del Estado en su Artículo 30 dice: I. Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española.
Analizándola, yo también me considero originaria, aunque no sea campesina, sea católica, blancoide y no use pollera. Me explico. Soy descendiente del último cacique de Carabuco, por el lado paterno, quién era cacique antes de la llegada de los españoles o sea que según la CPE, era ORIGINARIO, por lo tanto, todos sus descendientes debemos considerarnos ORIGINARIOS.
Veamos según el diccionario Larousse : “Que tiene su origen en un sitio” o el de la Real Academia Española: “Que trae su origen de algún lugar, persona o cosa”. Analicemos: Por la vía paterna mis antepasados son de Carabuco, La Paz, Cochabamba y por la vía materna: La Paz, Pando, Beni, cada uno con antepasados originarios de las distintas regiones, que se fueron mezclando por la migración interna, pero todos, todos de estas tierras conocidas actualmente como BOLIVIA. Por lo tanto: YO TAMBIEN SOY ORIGINARIA.
Creo que por esta misma situación pasamos la gran mayoría de los bolivianos que habitamos las ciudades o centros urbanos, pero por el “pecado” de querer modernizarnos y estar actualizados con la ciencia y tecnología mundial, ahora somos tratados como casi extranjeros en nuestra propia tierra. Creo que así como contempla a “pueblos indígenas originarios” también se debería contemplar a “citadinos originarios” o “habitantes urbanos originarios” ¿No les parece?
(septiembre 21, 2009)
Analizándola, yo también me considero originaria, aunque no sea campesina, sea católica, blancoide y no use pollera. Me explico. Soy descendiente del último cacique de Carabuco, por el lado paterno, quién era cacique antes de la llegada de los españoles o sea que según la CPE, era ORIGINARIO, por lo tanto, todos sus descendientes debemos considerarnos ORIGINARIOS.
Veamos según el diccionario Larousse : “Que tiene su origen en un sitio” o el de la Real Academia Española: “Que trae su origen de algún lugar, persona o cosa”. Analicemos: Por la vía paterna mis antepasados son de Carabuco, La Paz, Cochabamba y por la vía materna: La Paz, Pando, Beni, cada uno con antepasados originarios de las distintas regiones, que se fueron mezclando por la migración interna, pero todos, todos de estas tierras conocidas actualmente como BOLIVIA. Por lo tanto: YO TAMBIEN SOY ORIGINARIA.
Creo que por esta misma situación pasamos la gran mayoría de los bolivianos que habitamos las ciudades o centros urbanos, pero por el “pecado” de querer modernizarnos y estar actualizados con la ciencia y tecnología mundial, ahora somos tratados como casi extranjeros en nuestra propia tierra. Creo que así como contempla a “pueblos indígenas originarios” también se debería contemplar a “citadinos originarios” o “habitantes urbanos originarios” ¿No les parece?
(septiembre 21, 2009)
martes, 6 de octubre de 2009
SI SE CALLA EL CANTOR, CALLA LA VIDA
Calló la vida de una gran cantante, la Negra Sosa, como cariñosamente la llamábamos. Cuando la escuché por primera vez me gustó tanto su voz y su manera de cantar con el alma, que la convertí en mi cantante favorita. Cuando podía compraba sus discos o sus cassettes. Cantaba con ella todas las canciones y no me cansaba de escuchar una y otra vez. No conozco su vida íntima, pero por la forma sencilla de expresarse, de ayudar especialmente a UNICEF, sin hacer gran alarde, demuestra que era una persona de gran humanidad, sensible y con un gran corazón. Dios le dió un gran don y ella supo responderle, porque se entregó enteramente a su arte y no dudó en transmitirlo a sus miles de seguidores. Gracias querida Mercedes, porque tus canciones me traen recuerdos de la época más bonita de mi vida. No solo me enamoré, sino también aprendí a comprometerme y luchar por los derechos de las personas. Vivirás siempre en mi memoria.
viernes, 4 de septiembre de 2009
¡DISCULPE USTED!
¡Disculpe usted señor Presidente! pero estoy cansada de oirlo "parlotear", criticar y atacar sin cesar con toda la arrogancia y prepotencia nacida de su falta de tacto y conocimiento.
Hace unos dos años atrás, le escuché criticar a los atletas, diciendo que era una verguenza que no ganaran o no llegaran a las marcas mínimas. ¿Que sabe usted de todas las penurias que pasan los atletas y sus padres?Si, los padres porque son los únicos que solventan los gastos de sus hijos. No estoy hablando de futbolistas que reciben buenos sueldos, sino de los atletas que corren 100, 200, 400 o 3.000 ms; que realizan salto largo, salto alto, con garrocha, vallas; lanzadores de discos, bala, martillo etc. como verá hay miles de esta disciplina, pero estos muchachos y muchachas lo realizan por amor al deporte, sin recibir pago o sueldo algunos. Usted no sabe como soportan el sol fuerte o la lluvia o el intenso frío solo por amor a lo que hacen. En cuanto a los mas pequeños, son los padres de familia quienes sacrifican no solo sus días y horas de descanso, sino parte de la economía familiar para comprarles las zapatillas especiales cuyos precios oscilan entre 50 a 120 dólares (eso si encuentran en plaza) los clavos y otros elementos necesarios. Usted no sabe lo que sufren cuando tienen que viajar al interior del país, a veces en buses malos, llegando a hospedajes de ínfima categoría porque las federaciones atléticas no cuentan con el dinero suficiente para alojarlos en lugares más decentes. Usted no sabe como hay atletas jóvenes que prometen mucho pero van abandonando porque en sus colegios o en sus Universidades no les alientan ni quieren dar permiso o porque la alimentación de estos jóvenes, especialmente los mas humildes, es paupérrima, insana e indigna de un deportista. Usted que sabe sobre las veces que los atletas no pueden ensayar por falta de pista, ya que les cierran el Stadium porque hay campeonatos o partidos futbolísticos. Todo esto es poco sobre las verdaderas dificultades que tienen estos atletas, que no reciben ayuda alguna del Estado o del gobierno de turno, y encima los critican.
Disculpe usted, señor Presidente, si tampoco apruebo su forma de burlarse de Dios y de criticar a la Iglesia Católica. Parece que no toma en cuenta que la Iglesia está conformada por seres humanos, como usted o como yo, llenos de imperfecciones y defectos pero también de muchas virtudes. Los sacerdotes y religiosas no son santos y santas, son hombres y mujeres que llevados por su fe tratan de llegar a la santidad, mediante acciones, oraciones y privaciones, pero a veces son tentados por sus mismos feligreses. Para usted es fácil criticar o burlarse si cometen un error, pero si se encontrara en la misma situación,¿sabría vencerlas?
El hecho de ser Presidente no le da derecho a menospreciar, criticar ni atacar a sus semejantes, donde no se libran ni sus propios compañeros. Lo que usted está haciendo es "escupir al cielo" pero cualquier momento esos "escupitajos" le caerán encima.
Hace unos dos años atrás, le escuché criticar a los atletas, diciendo que era una verguenza que no ganaran o no llegaran a las marcas mínimas. ¿Que sabe usted de todas las penurias que pasan los atletas y sus padres?Si, los padres porque son los únicos que solventan los gastos de sus hijos. No estoy hablando de futbolistas que reciben buenos sueldos, sino de los atletas que corren 100, 200, 400 o 3.000 ms; que realizan salto largo, salto alto, con garrocha, vallas; lanzadores de discos, bala, martillo etc. como verá hay miles de esta disciplina, pero estos muchachos y muchachas lo realizan por amor al deporte, sin recibir pago o sueldo algunos. Usted no sabe como soportan el sol fuerte o la lluvia o el intenso frío solo por amor a lo que hacen. En cuanto a los mas pequeños, son los padres de familia quienes sacrifican no solo sus días y horas de descanso, sino parte de la economía familiar para comprarles las zapatillas especiales cuyos precios oscilan entre 50 a 120 dólares (eso si encuentran en plaza) los clavos y otros elementos necesarios. Usted no sabe lo que sufren cuando tienen que viajar al interior del país, a veces en buses malos, llegando a hospedajes de ínfima categoría porque las federaciones atléticas no cuentan con el dinero suficiente para alojarlos en lugares más decentes. Usted no sabe como hay atletas jóvenes que prometen mucho pero van abandonando porque en sus colegios o en sus Universidades no les alientan ni quieren dar permiso o porque la alimentación de estos jóvenes, especialmente los mas humildes, es paupérrima, insana e indigna de un deportista. Usted que sabe sobre las veces que los atletas no pueden ensayar por falta de pista, ya que les cierran el Stadium porque hay campeonatos o partidos futbolísticos. Todo esto es poco sobre las verdaderas dificultades que tienen estos atletas, que no reciben ayuda alguna del Estado o del gobierno de turno, y encima los critican.
Disculpe usted, señor Presidente, si tampoco apruebo su forma de burlarse de Dios y de criticar a la Iglesia Católica. Parece que no toma en cuenta que la Iglesia está conformada por seres humanos, como usted o como yo, llenos de imperfecciones y defectos pero también de muchas virtudes. Los sacerdotes y religiosas no son santos y santas, son hombres y mujeres que llevados por su fe tratan de llegar a la santidad, mediante acciones, oraciones y privaciones, pero a veces son tentados por sus mismos feligreses. Para usted es fácil criticar o burlarse si cometen un error, pero si se encontrara en la misma situación,¿sabría vencerlas?
El hecho de ser Presidente no le da derecho a menospreciar, criticar ni atacar a sus semejantes, donde no se libran ni sus propios compañeros. Lo que usted está haciendo es "escupir al cielo" pero cualquier momento esos "escupitajos" le caerán encima.
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